Me mudo: ¿me puedo llevar el cargador a mi nueva casa?


Si tienes un coche eléctrico y mudas dentro de poco, es posible que te hayas hecho esta pregunta: ¿puedo desmontar el cargador que tenía en mi antigua vivienda e instalarlo en la nueva?
La respuesta, en principio, es sí. El cargador es un equipo que puede trasladarse a otra vivienda, siempre que el modelo sea compatible con la nueva instalación y se vuelva a instalar siguiendo los requisitos eléctricos correspondientes.
Lo que no se puede trasladar directamente es toda la instalación eléctrica que hacía posible la recarga en la vivienda anterior. El nuevo domicilio tendrá sus propias características y será necesario comprobar que está preparado para instalar el punto de recarga.
El cargador sí, la instalación no necesariamente
Cuando instalamos un punto de recarga en una vivienda, no solo colocamos el equipo que conecta con el coche.
También existe una infraestructura eléctrica asociada: circuito de alimentación, protecciones, cableado, canalizaciones y, dependiendo de la instalación, otros elementos de control o gestión de la energía.
La normativa española establece requisitos específicos para las instalaciones destinadas a la recarga de vehículos eléctricos y contempla tanto instalaciones nuevas como la modificación de instalaciones existentes.
Por eso, cuando cambias de vivienda, el cargador puede acompañarte, pero la instalación debe estudiarse de nuevo en el nuevo domicilio.
¿Qué hay que comprobar en la nueva vivienda?
Antes de trasladar el cargador, conviene revisar varios aspectos.
El cuadro eléctrico
El estado y las características del cuadro son fundamentales. Hay que comprobar si existe espacio suficiente y si las protecciones son adecuadas para incorporar el circuito destinado a la recarga.
En una vivienda unifamiliar, la ITC-BT-52 contempla un circuito específico para alimentar el punto de recarga, denominado C13.
La distancia entre el cuadro y el lugar de aparcamiento
Otro factor importante es dónde está la plaza de garaje.
No es lo mismo tener el coche aparcado junto al cuadro eléctrico que necesitar llevar el cableado hasta un garaje situado a cierta distancia.
El recorrido puede determinar las canalizaciones necesarias, la longitud del cableado y las características de la instalación.
La potencia disponible
También hay que comprobar si la potencia disponible en la nueva vivienda es suficiente para cubrir las necesidades de la recarga junto con el resto de consumos.
No significa necesariamente que tengas que contratar más potencia. La solución dependerá de la potencia del cargador, del vehículo y de los aparatos que funcionen simultáneamente en la vivienda.
En determinados casos, además, pueden utilizarse sistemas de gestión dinámica para adaptar la potencia de carga al consumo de la vivienda.

¿Y si también tengo placas solares?
Si en tu antigua vivienda tenías placas solares y un cargador integrado con la instalación fotovoltaica, el traslado requiere todavía más planificación.
La instalación fotovoltaica de una vivienda no tiene por qué ser igual que la de otra. Cambian los paneles, el inversor, la potencia disponible, los consumos y la forma en la que se genera y utiliza la energía.
Por tanto, aunque mantengas el mismo cargador, habrá que comprobar cómo integrarlo en la nueva instalación.
Esto puede ser especialmente relevante si utilizas el cargador para aprovechar los excedentes solares durante las horas de producción.
¿Qué ocurre si me he mudado a un piso con garaje comunitario?
Aquí la situación puede ser diferente.
Si antes tenías el cargador en una vivienda unifamiliar y ahora te has trasladado a un edificio con garaje comunitario, no basta con desmontar el equipo y colocarlo en tu nueva plaza.
La instalación debe adaptarse a las características del aparcamiento y al esquema de conexión elegido.
La ITC-BT-52 contempla diferentes posibilidades para los aparcamientos colectivos en edificios en régimen de propiedad horizontal. Además, en edificios existentes sin infraestructura previa de recarga, la guía técnica del Ministerio recomienda coordinar con la comunidad el esquema de conexión que se vaya a utilizar y las modificaciones necesarias.
Por eso, antes de realizar el traslado, conviene estudiar tanto la instalación eléctrica como las condiciones del garaje.
¿Tengo que comprar un cargador nuevo al mudarme?
No necesariamente. Si el equipo que ya tienes sigue siendo adecuado para tus necesidades y puede instalarse correctamente en el nuevo domicilio, puede ser posible reutilizarlo.
La decisión dependerá principalmente de las características de la nueva vivienda y de la instalación necesaria.
En algunos casos, el traslado puede ser sencillo. En otros, puede ser necesario realizar adaptaciones en el cuadro eléctrico, crear un nuevo circuito o modificar el sistema de gestión de potencia.
Por eso, no es recomendable desmontar el cargador por cuenta propia y asumir que podrá conectarse de la misma manera en la nueva casa.
En resumen: ¿puedo llevarme el cargador cuando me mudo?
Sí, en muchos casos puedes reutilizar el mismo cargador en tu nueva vivienda, pero será necesario comprobar previamente las características de la nueva instalación.
El equipo puede ser el mismo, pero el circuito, las protecciones, el cableado y la configuración de la instalación tendrán que adaptarse al nuevo domicilio.
Y si además tienes placas solares o has pasado de una vivienda unifamiliar a un garaje comunitario, será todavía más importante estudiar las condiciones concretas antes de realizar el traslado.
Una mudanza no tiene por qué significar empezar de cero con la recarga del coche eléctrico. En muchos casos, el cargador puede acompañarte a tu nueva casa; lo que cambia es la instalación que lo alimenta.




