1 de cada 4 cargadores públicos no está operativo: ¿qué alternativas tiene el conductor de un coche eléctrico?


Comprar un coche eléctrico supone cambiar algunos hábitos, y uno de los más importantes es aprender a planificar la recarga. La red pública de puntos de recarga en España continúa creciendo, pero todavía existen retos relacionados con la disponibilidad y puesta en funcionamiento de parte de la infraestructura.
Según los últimos datos publicados por ANFAC, correspondientes al segundo trimestre de 2026, España cuenta con 56.682 puntos de recarga de acceso público. Sin embargo, otros 17.821 puntos instalados todavía no estaban operativos, lo que representa cerca del 24 % de la infraestructura instalada.
Esto no significa que uno de cada cuatro cargadores que encuentres en una aplicación esté necesariamente averiado. La propia ANFAC señala que estos puntos pueden estar fuera de servicio por diferentes motivos, entre ellos problemas de conexión a la red de distribución o incidencias que impiden su funcionamiento.
La red pública de recarga sigue creciendo
Conviene empezar por un dato importante: España dispone cada vez de más infraestructura de recarga pública.
Durante el segundo trimestre de 2026 se incorporaron 1.605 nuevos puntos, elevando la red pública hasta los 56.682 cargadores. Además, los puntos de alta potencia continúan creciendo, con nuevas instalaciones de 250 kW o más.
Por tanto, el problema no es que “no haya cargadores”. El reto está en que una parte de la infraestructura instalada todavía no está disponible para los usuarios.
Y cuando necesitas cargar el coche, especialmente en un viaje largo o en un momento concreto, la diferencia entre que exista un cargador sobre el mapa y que realmente puedas utilizarlo es fundamental.
¿Qué inconvenientes tiene depender exclusivamente de la recarga pública?
Si utilizas el coche eléctrico principalmente para desplazamientos urbanos y tienes muchos puntos disponibles cerca de casa o del trabajo, quizá la recarga pública cubra buena parte de tus necesidades.
Pero depender exclusivamente de ella puede obligarte a adaptar tus rutinas.
Puedes encontrarte con un punto ocupado, fuera de servicio, con problemas de conexión o situado más lejos de lo previsto. También puedes tener que desplazarte hasta otra ubicación o esperar para poder iniciar la recarga.
Esto cobra especial importancia cuando necesitas utilizar el coche a primera hora del día siguiente.
Tener un cargador en casa cambia completamente esta situación.
Los puntos de recarga en casa como alternativa a la red pública
Para los conductores que disponen de una plaza de garaje, un punto de recarga en casa constituye una alternativa a depender exclusivamente de los puntos de acceso público.
La principal diferencia está en el lugar y el momento de la recarga. En lugar de desplazarse hasta una estación, el vehículo puede permanecer conectado durante las horas en las que está estacionado, algo especialmente práctico durante la noche o mientras el propietario está en casa.
Esto también permite planificar la recarga con mayor antelación y adaptarla a los horarios habituales de utilización del vehículo.

La recarga pública y doméstica pueden complementarse
La cuestión no tiene por qué plantearse como una elección entre cargadores públicos o privados.
Ambas infraestructuras cumplen funciones diferentes.
La recarga pública resulta fundamental durante los desplazamientos, especialmente en viajes largos o cuando no existe posibilidad de cargar en casa.
El punto de recarga en casa, por su parte, puede facilitar la carga habitual de quienes disponen de una plaza de aparcamiento con posibilidad de instalar un cargador.
En la práctica, contar con ambas opciones proporciona diferentes posibilidades según el momento y las necesidades del conductor.
La recarga del coche eléctrico necesita diferentes soluciones
El crecimiento de la infraestructura pública es fundamental para facilitar la expansión del vehículo eléctrico, pero los datos muestran que todavía existe una diferencia entre los puntos instalados y los que están efectivamente operativos.
Por ello, la recarga doméstica puede desempeñar un papel complementario, especialmente para quienes disponen de una plaza de aparcamiento y realizan buena parte de sus desplazamientos desde casa.
La cuestión no es elegir entre recarga pública o punto de recarga en casa, sino disponer de una infraestructura que se adapte a las necesidades reales de cada conductor.





