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Diferencia entre legalizar una instalación eléctrica y reformarla: qué necesitas en cada caso

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    Blog Reparlux
  • hace 3 días
  • 4 min de lectura
Diferencia entre legalizar una instalación eléctrica y reformarla

Cuando surge un problema con una instalación eléctrica o se necesita realizar algún trámite administrativo, muchas personas confunden dos conceptos que, aunque están relacionados, no significan lo mismo: legalizar una instalación eléctrica y reformarla.


Es una duda habitual. Hay quien piensa que para obtener un boletín eléctrico hay que reformar toda la instalación, mientras que otros creen que una instalación antigua puede legalizarse sin necesidad de realizar ninguna adaptación. La realidad es que cada caso es diferente.


En este artículo te explicamos qué significa legalizar una instalación, cuándo es necesario reformarla y cómo saber qué necesita realmente tu vivienda, local o negocio.


¿Qué significa legalizar una instalación eléctrica?


Legalizar una instalación eléctrica consiste en acreditar oficialmente que cumple los requisitos exigidos por la normativa vigente y que puede utilizarse con seguridad.


Para ello, un instalador autorizado debe revisar la instalación y emitir la documentación correspondiente, como el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE), más conocido como boletín eléctrico.


La legalización permite registrar la instalación ante la administración y la compañía distribuidora, algo imprescindible para realizar determinados trámites.


Por ejemplo:


  • Dar de alta un nuevo suministro eléctrico.

  • Aumentar la potencia contratada.

  • Reactivar un suministro dado de baja.

  • Abrir un local comercial.

  • Tramitar determinadas licencias o inspecciones.


En otras palabras, legalizar una instalación no significa necesariamente modificarla, sino certificar que cumple los requisitos exigidos.


Diferencia entre legalizar una instalación eléctrica y reformarla

¿Qué significa reformar una instalación eléctrica?


Una reforma eléctrica implica realizar cambios físicos en la instalación.

Dependiendo del caso, puede tratarse de actuaciones sencillas o de una renovación completa.


Algunas reformas habituales son:

  • Sustitución del cuadro eléctrico.

  • Renovación del cableado.

  • Instalación de nuevas líneas eléctricas.

  • Adaptación de la toma de tierra.

  • Incorporación de protecciones modernas.

  • Adecuación para instalar un punto de recarga para vehículo eléctrico.


El objetivo de una reforma es mejorar la seguridad, aumentar la capacidad de la instalación o adaptarla a nuevas necesidades.


La diferencia principal


La forma más sencilla de entenderlo es la siguiente:


  • Legalizar significa certificar y documentar una instalación.

  • Reformar significa modificar físicamente la instalación.


Una instalación puede necesitar únicamente legalización, únicamente reforma o ambas cosas al mismo tiempo.


Por eso es importante realizar una evaluación previa antes de iniciar cualquier trámite.




Casos en los que solo es necesario legalizar


Existen situaciones en las que la instalación se encuentra en buen estado y cumple la normativa aplicable, pero falta la documentación necesaria.


Por ejemplo:


Viviendas con documentación extraviada

Es frecuente encontrar viviendas que disponen de una instalación correcta, pero cuyos propietarios no conservan el boletín eléctrico original.

Si la instalación cumple los requisitos técnicos, puede emitirse nueva documentación sin necesidad de realizar reformas importantes.


Altas o modificaciones de suministro

En algunos trámites administrativos, la compañía eléctrica exige documentación actualizada aunque la instalación funcione perfectamente.

En estos casos, puede bastar con una revisión y posterior legalización.


Casos en los que es necesario reformar


Hay situaciones en las que la instalación presenta deficiencias que impiden emitir la documentación necesaria.


Instalaciones antiguas

Muchas viviendas construidas hace décadas cuentan con instalaciones diseñadas para consumos muy inferiores a los actuales. Es habitual encontrar:


  • Cableados obsoletos.

  • Cuadros eléctricos antiguos.

  • Ausencia de protección diferencial.

  • Tomas de tierra deficientes.


En estos casos, será necesario realizar determinadas mejoras antes de legalizar la instalación.


Aumentos importantes de potencia


Cuando se solicita una potencia superior a la que puede soportar la instalación existente, puede ser necesario adaptar parte del sistema eléctrico.


Nuevos usos de la instalación


La incorporación de elementos como:

  • Sistemas de climatización de alta potencia.

  • Equipos industriales.

Puede requerir reformas para garantizar un funcionamiento seguro.


Diferencia entre legalizar una instalación eléctrica y reformarla


¿Se puede legalizar una instalación antigua sin reformarla?


Depende. La antigüedad de una instalación no determina por sí sola si necesita reforma o no.

Lo importante es comprobar:

  • Su estado de conservación.

  • El cumplimiento de las condiciones de seguridad.

  • La capacidad para soportar la potencia requerida.

  • La existencia de protecciones adecuadas.


Hay instalaciones con muchos años de antigüedad que pueden legalizarse sin grandes modificaciones y otras más recientes que necesitan adaptaciones. Por eso resulta fundamental realizar una inspección previa.


Qué ocurre si una instalación no cumple la normativa


Si durante la revisión se detectan defectos importantes, el instalador no podrá emitir la documentación necesaria hasta que se corrijan. Los problemas más habituales suelen ser:


  • Falta de protección diferencial.

  • Ausencia de toma de tierra.

  • Cableado deteriorado.

  • Cuadros eléctricos obsoletos.

  • Secciones insuficientes para la potencia solicitada.


Una vez corregidas estas incidencias, la instalación podrá legalizarse correctamente.


Te ayudamos a legalizar y adaptar tu instalación eléctrica


En Reparlux analizamos cada caso de forma individual para determinar qué necesita realmente la instalación.


Nuestro objetivo es evitar reformas innecesarias cuando la instalación puede legalizarse directamente, pero también garantizar que cualquier sistema eléctrico cumpla las condiciones de seguridad exigidas.


Te ayudamos con:

  • Emisión de boletines eléctricos.

  • Legalización de instalaciones.

  • Adaptación de cuadros eléctricos.

  • Aumentos de potencia.

  • Instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.

  • Preparación para inspecciones OCA.


Porque cada instalación es diferente y la mejor solución siempre empieza por un diagnóstico profesional.


Legalizar una instalación eléctrica y reformarla son conceptos distintos, aunque a menudo van de la mano.

Mientras que la legalización consiste en certificar y registrar oficialmente una instalación, una reforma implica realizar cambios físicos para mejorarla o adaptarla.


La clave está en determinar si la instalación cumple las condiciones necesarias para obtener la documentación requerida o si necesita adaptaciones previas. Y para ello, contar con el asesoramiento de profesionales especializados es la mejor forma de evitar problemas, retrasos y costes innecesarios.



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